domingo, 5 de marzo de 2017

Memorias Super Bomberman 3 y 2

Adoro la Super Nintendo. Fue la consola de mi infancia y le tengo mucho cariño, hasta tal punto que la considero mi consola favorita. Hoy voy a hablar del Super Bomberma 3, una maravilla de juego.



Empecemos por como conocí a Bomberman. Estaba en un salón recreativo y yo era de los que tenía que probar todas las maquinas. Una era sobre este personaje. Lo típico, vas poniendo bombas, matas enemigos y pasas pantallas, no me llamaba mucho la atención, sobretodo con el resto de títulos del salón, como Metal Slug o Alien. Pasó por mi vida sin pena ni gloria, la verdad.



Un día llegó este juego a mis manos. ¡Y vaya diferencia con el de las recreativas! Los gráficos estaban muy cuidados, sobretodo comparado con otros títulos de la época. La banda sonora una genialidad, y la diversión estaba por todas partes.

La historia del juego es muy simple. Un científico loco repara a unos robots para que causen el caos. Cada robot va a un planeta distinto, y Bomberman tiene que salvarlos. Por historia obviamente no va a ganar un premio, pero por suerte no es un juego que necesite un argumento. Existen 5 mundos: selva, minas, océano, desierto y nevado, más un último capitulo que es un platillo volante. Cada mundo se divide en 5 niveles más un boss final (Excepto el platillo, que tenía muchos más). En total más de 25 niveles, no era un juego corto.



La mecánica de los enemigos eran curiosas, cada uno hacía una cosa distinta: se lanzaban a por ti, estallaban tus bombas, las apagaban, rompían el escenario, etc. O tenías cuidado o te mataban enseguida, lo que provocaba que te quitasen la mayoría de las mejoras que habías estado consiguiendo. Le llegué a dar tal vicio a este juego que sabía que objetos salían en cada nivel e incluso llegué a terminarlo sin que me matasen (Todo un reto para la edad que tenía).



Pero... ¿Aquí acaba el juego? Pues no, porque también tenía un modo batalla. Este modo es el típico de los Bomberman: un área y una lucha a muerte entre 5 jugadores. Era el modo al que mas jugábamos para divertirnos y al que mas horas le dedicamos de críos.

Varios años más tarde, en un cumpleaños me regalaron el Super Bomberman 2, pero no era lo mismo. La historia era mas aburrida y el modo combate igual. Si hubiese jugado antes que el 3, seguramente la cosa cambiaría.

Cuando ya estaba en el instituto y tenía internet en casa, me descargué un emulador para poder jugar a todo lo que en su época no pude de la Super Nintendo, y cual fue mi sorpresa al ver que había un Super Bomberman 4 y 5. Pensaba que iban a mejorar mucho, como pasó del 2 al 3, pero para mí fue una vuelta a atrás. El 4 si me gustó, estaba entretenido, pero el 5 no me gustó nada. Luego jugué al de Play Statión, el cual era un remake del primero de todos.

Bajo mi punto de vista, Bomberman 3 es el más completo, estéticamente es el que más me gusta y de jugabilidad el que más me divierte, a parte del factor nostalgia.